Querido Dios...
Te escribo esta carta porque pienso que me estas viendo desde lejos desde hace mucho; como bien sabes estoy enojado contigo por las razones que ya conoces... pero no vengo a pedir perdón o al menos no aun y de esta manera. Me he enterado que de alguna manera tu eres "la vida, el destino o la suerte" así que me parece lo mas apropiado pedirte esto a ti; pero como bien sabes me esfuerzo por negar tu existencia y cuando no lo hacia no te pedía nada. De alguna forma esto me da vergüenza, pedirte ahora en las circunstancias en las que me encuentro, no siendo digno de ti.
Pero te juro que seria capaz de hacer cualquier cosa, haría lo que fuera por ti. Por favor te pido: Ponlo en mi camino. Tu eres las coincidencias tu puedes hacerlo. Te lo pido, a el; no te pido que le guste, que me desee, que me bese o que me toque... nada de eso. Quiero que las cosas se den naturalmente, de alguna manera.
Quiero estar con el, que sea mi bendición. Se me ocurrió que tu puedes hacerlo y por eso te escribo se que el a de estar en tu jardín de flores mas bellas y lo tienes bien cuidado. Creo que tal vez de alguna manera quiero ser importante para alguien pero la verdad es que ni yo me comprendo, el no tiene nada de lo que mi me guste de lo que a mi me llama la atención en un chico así que no se por que siento esto y actuó de esta manera.
Se me ocurrió que tal vez tu podrías juntar nuestros destinos, seria un nuevo comienzo para mi, me ayudaría a borrar mis cicatrices. Por eso te escribo esta es mi plegaria yo te prometo hacer todo lo posible por hacerlo feliz. Te pediría ayuda para sobrevivir a esta sociedad tu sabes que no es segura. No me importaría hacer todo lo que me pidieras llegaría hasta el fin del mundo con tal de tu ayuda.
Sin otra cosa que agregar yo me despido Dios, se que me ves desde lo lejos yo estaré pendiente a tu respuesta y a mis obligaciones que conllevara eso, pero no pienses mal que lo are de corazón.
Att: Richard Debroy (tu hijo Andres Fuentes)